Estuvimos este pasado mes de agosto en este Hotel, situado en un entorno espectacular como es la serranía de Ronda y en un pueblo que es una auténtica joya como es Benarrabá.La recepción está a la altura de una segunda planta sin ascensor que tienes que subir cargando las maletas. Las habitaciones están bien, son amplias y la terraza que tienen les da mucha vida y desahogo.El aire acondicionado funcionaba bien y la cama era amplia y cómoda. Se echa de menos una neveríta en la habitación, aunque supongo que el fin es que consumas en el bar restaurante que tienen. El cuarto de baño lo reformaría, quitaría la bañera y pondría una ducha. Hay dos opciones, o las habitaciones dan a la sierra, lo que es una gozada, o dan para el jardín que pueden ser tranquilas a no ser que de ten las de abajo que están junto al restaurante y la terraza. No tiene mucha lógica que vayas a descansar a un hotel y sean ellos mismos los que tengan el bar terraza abierto hasta las 2 de la mañana y más si tu habitación está a escasos metros, con la música puesta desde la tarde hasta esa hora. En el restaurante se come bien, algo carillo, pero bien y en cuanto a los desayunos bufet, deja mucho que desear, son muy escasos, los dos últimos días no tenían ni fruta, ni bollería, argumentando que era fin de semana, cuando te cobran 6 pavos por desayuno. La piscina está muy bien, tienen un pequeño quiosco donde puedes pedir unas cervezas o refrescos, pero hay que tener en cuenta que además hace las veces de piscina municipal del pueblo, con lo cual la tranquilidad que buscas no la tienes cuando se llena de familias que arrasan con las tumbonas y te colapsan el baño con colchonetas hinchables, flotadores y demás muñecos. El aparcamiento es fácil pues es un hotel con pocas habitaciones y hay espacio de sobra. Mi impresión es que de personal andan justitos. La señora que limpia, lo mismo la ves en el restaurante que te atiende en recepción. Por lo demás, insisto, el hotel es bonito, dispones de una biblioteca interesante, un salón común y un lugar privilegiado. Volver, volveríamos, pero a una habitación que diera para la sierra y menos ruidosa.