5/5
"Una joya escondida"
"Un remanso de paz"
"Un oasis en el desierto"
Todas estas frases reflejan a la perfección lo que puedes sentir al venir aquí.
La habitaciones son una monada. Y ahora que es pleno verano, con un aire acondicionado fantástico.
La piscina fresca, limpia.
El jardín y las plantas están cuidados a la perfección, todo flor, color y salud. Fantástico trabajo el del jardinero, sin duda.
El restaurante es muy bueno. Muy buena calidad (recomiendo gazpacho y langostinos al pil pil, que es lo que pedí. Salivo al recordarlo... Jejeje!)
La atención del personal es de 10. Pura eficacia, amabilidad y simpatía. Moisés, uno de los camareros, fiel reflejo de lo que aquí comento, pero todos en general, desde recepción hasta cocina... todos muy profesionales.
Volveremos!
Muchas gracias!!